División de pérdidas

| DRC

P. Somos un receptor mayorista en Canadá y recientemente compramos una carga de pepinos originarios de México. Solicitamos una inspección de la CFIA a la llegada ya que existen problemas obvios a pesar de los buenos tiempos y temperaturas de tránsito. Los resultados de la inspección mostraron un 25% de defectos en la condición total, pero sin descomposición. Necesitábamos el producto y no había otros pepinos en el mercado. Compartimos los resultados de la inspección con el remitente, quien se negó a hacer cualquier ajuste o aceptar el manejo de un envío en consignación. Si bien sabemos que podríamos haber rechazado el producto, optamos por quedarnos con el producto y reclamar daños para poder cubrir los pedidos de tantos clientes como fuera posible. Después de que se vendió el producto, proporcionamos una cuenta de ventas que mostraba un rendimiento neto del 66% del valor total de la factura del remitente. El remitente no está contento con la devolución. Nos gustaría construir una relación con el remitente, pero no hay mucho más que podamos absorber de la pérdida. ¿Qué se sugiere que hagamos?

R. Jaime Bustamante. Primero, le sugerimos que revise su cuenta de ventas. Como decidió quedarse con el producto y reclamar daños, su cuenta de ventas debe mostrar la fecha, el monto y el precio del producto vendido. Sus cargos o gastos deben ser los que resultan de recibir un producto que no cumple con los términos del contrato o con las Directrices de buena llegada de la DRC. Estos incluyen flete, costo de inspección, corretaje y cualquier otro gasto directo de bolsillo. Como el remitente no le ofreció ayuda, es probable que no haya otros gastos que pueda reclamar. Sin un acuerdo, esencialmente sólo tiene derecho a cubrir los gastos generados por la ruptura de contrato. Francamente, es por eso que la mayoría de las cargas como ésta son rechazadas.

Ha mencionado que le gustaría seguir trabajando con ellos. No hay desacuerdo sobre el hecho de que el producto recibido no cumplió con las Directrices de buena llegada de la DRC o los términos del contrato. También es cierto que no estaban dispuestos a discutir con usted la solución del problema (que parece ser su culpa). Si va a hacer una oferta de buena fe, le recomendamos una discusión franca sobre cómo se manejarán las reclamaciones futuras.